Una pieza de inspiración devocional, profundamente ligada a la protección y el amparo.
La Virgen de Luján, patrona de Argentina, es invocada como madre que cuida, guía y protege, especialmente en los caminos y en la vida cotidiana.
En un diseño orgánico e imperfecto, esta esclava es trabajada a mano una a una en bronce dorado, evocando piezas antiguas cargadas de fe y significado.
Una forma de llevar cerca una presencia que acompaña, resguarda y sostiene con dulzura.
