Una pieza de inspiración europea, como rescatada de una antigua iglesia.
La Virgen de Guadalupe, aparecida en México, es invocada como símbolo de protección, consuelo y amor maternal, siendo especialmente cercana en momentos de necesidad.
En una forma orgánica e imperfecta, es trabajada una a una en bronce dorado, como símbolo de fe, amparo y una presencia que acompaña.
Acompañada de una cadena larga de eslabón ovalado de 60 cm, enchapada en dorado, que permite llevarla de forma más suelta y resalta su carácter elegante.
