Una pieza profundamente personal, inspirada en la devoción y en símbolos que hablan de amor y gratitud.
La Virgen de Lourdes, asociada a la sanación y el consuelo, se presenta rodeada de bugambilias y corazones estilo exvoto, elementos que evocan promesas, agradecimientos y la presencia de lo sagrado en la vida cotidiana.
En un diseño orgánico e imperfecto, esta esclava es trabajada a mano una a una en bronce dorado, recordando piezas antiguas donde cada detalle guarda una intención.
Una forma de llevar cerca la fe, la sanación y todo aquello que el corazón desea conservar.
