Una pieza de inspiración devocional, profundamente ligada a la protección, la guía y el cuidado silencioso.
El Ángel de la Guarda representa la compañía espiritual, la luz en el camino y aquella presencia invisible que acompaña incluso en los momentos más inciertos.
Trabajada a mano una a una en bronce dorado, esta medalla de 5 cm posee un carácter orgánico e imperfecto que evoca antiguas piezas religiosas cargadas de historia y significado.
Se acompaña de una cadena corta de eslabones de 45 cm, aportando un carácter íntimo, cálido y atemporal.
Una joya pensada para acompañar, proteger y permanecer en el tiempo.
Tiempo de fabricación estimado: 7 días hábiles.
Cada pieza es realizada a pedido.
