Una pieza de inspiración europea, como rescatada de una antigua iglesia.
La Virgen de Fátima, aparecida en Portugal, se presenta como símbolo de fe, recogimiento y mensaje espiritual, profundamente ligada a la oración y la esperanza.
En una forma orgánica e imperfecta, es trabajada una a una en plata 950, evocando una presencia que guía y acompaña en el camino.
