Cadena larga de 60 cm con eslabones rectangulares, acompañada de medalla de la Virgen en bronce dorado de 3 cm.
Esta pieza nace de imaginar a María caminando en un jardín vivo, entre flores, tierra húmeda y el aroma profundo de la lluvia recién caída.
Una María cercana, libre…
una María que podemos ser todas.
Con el sol en el rostro, el viento y los pies descalzos tocando la tierra, recorriendo su propio camino.
El Camino de María es la vida misma:
a veces suave como un pétalo,
otras veces punzante como una espina.
Pero siempre avanzando…
con fe, con presencia y con una sonrisa en el alma.
