Una pieza de inspiración devocional, profundamente ligada a la ternura, el amparo maternal y la delicadeza de lo sagrado.
La Virgen de la Leche representa el cuidado, la protección y el amor sereno, evocando antiguas imágenes devocionales cargadas de dulzura y significado espiritual.
Trabajada a mano una a una en bronce dorado, esta medalla posee una forma orgánica e imperfecta que recuerda piezas antiguas rescatadas del tiempo.
Se acompaña de una cadena corta de eslabones de 45 cm, aportando un carácter íntimo, cálido y atemporal.
Una joya pensada para acompañar, proteger y permanecer en el tiempo.
Tiempo de fabricación estimado: 7 días hábiles.
Cada pieza es realizada a pedido.
